viernes, 17 de octubre de 2008

ELEGÍA

ELEGÍA

--No sé, cómo comenzar a escribirte?.
--No sé, que decirte.
Por que tengo tanto,
que cuando lo pienso
sólo me produce rabia y llantos.

Y fuiste tú, mi hermano.
Aquél de pantalón corto,
de rodillas arañadas.
El de calcetínes caídos
y el de zapatos rotos.
De tanto jugar en la era del pueblo,
con pelotas de trapo
y de periódicos.

Y fuiste tú, mi hermano
el de colegio de párvulos,
de moros y cristianos.
Y fuimos tú y yo,
yo y tú, quienes jugamos
muchas veces en el patio del recreo.
Y muchas veces nuestras camisas
nos desgarramos.

-Te acuerdas de los bocadillos
de atún y de queso?.
-De la leche en polvo
que tanto tú como yo tomábamos.
-Te acuerdas de "la discusión"
con el maestro del bigote
y de pantalón gastado?.
Relacionada con un bocadillo
de queso americano.
Nuestra abuela tenía razón,
lo que nos daban, era nuestro.
!Nos pertenecía!En aquella españa nuestra,
orgullosa, triste, pobre y vencida.

Y no sé, por qué te escribo?.
Y no sé, por qué te hablo?.
Porque tú, ya no estás con nosotros.
!Con los tuyos!.
!Conmigo! porque hace poco tiempo
que nos has dejado.
!Hermano!,!te has ido!.

Tu corazón grande ha volado,
quizás a otro sitio a otro lugar.
Quizás en otra parte consiga la paz.
La que aquí, en este miserable mundo
no conseguiste, no has conseguido.

Blanco son los pueblos de tu andalucía.
Blanca es la fachada de tu casa,
!de nuestra casa!.
Blanca !hermano!,blanca
fué "la casa de la matanza".
Blanco son los pañuelos de los que te quieren,
!los de tu casa!.
Y todo en nuestra "casa de españa".

!Maldito el día, la fecha, la hora y el segundo!.
!Oscuras las mentes y los corázones de unos cuantos!.
Y todo hermano, por unos contratos, unos acuerdos,
!unos pactos!.

Horrible escenario,
en el que te viste involucrado.
Donde la sangre corrió,
y donde los oídos
de muchos como tú, fueron reventados.

!Y qué grande eres!.
!Y qué grande fuiste!.
!Jamás un recelo!.
!Jamás una queja!.
!Jamás un rechiste!.

Y te cortaron el vuelo.
Y en una jaula como un pájaro
herido te viste.
Esperando la ayuda que con el buen
corazón "de otros"hasta el final recibiste.

Y el viento de levante
!hermano!, !querido hermano!
sigue soplando por nuestras playas !lo mismo!.
Igual que cuando tu estabas,
igual que antes.

La arena vuela, y a veces pega contra las rocas.
!Se amansa, cae y se sedimenta.
El jilguero en tu honor canta.
Las cigueñas en su celo te bailan.
Las palómas te arrullan y cuando vuelan
te tocan las palmas con sus alas.
Y cuando mirámos la fuente con la cascada de agua,
todos pensamos en tí y !en nuestras lágrimas!.

Tu camión y tu cabina/dormitorio
va y viene todos los días
una y mil veces desde algeciras a casa blanca.
Donde carga y descarga
peces, pescados y corazónes
que todavía laten y saltan.

Y son las olas del océano,
quien con la ayuda del viento
llevan flotando todos los días:
El cariño de los tuyos.
Tu perdón a otros.
"Aquellos quienes tu vida acortaron".

!Hoy quiero soñar contigo!.
Porque antes de yo marcharme y tú dejarme.
!hermano!,!mi querido hermano!
"Quiero cojerte de la mano".
Que nos pongamos los pantalónes cortos,
y con las rodillas arañadas, los calcetines caídos
y los zapatos rotos. Nos vayamos al bosque a pasear sobre
una alfombra de arco iris de colores.
Donde sin ruido y con silencio.
Donde nadie nos molesten ni nos dañen.
!Donde tù y yo hablemos como siempre y juguemos como antes.
!Un beso!

Versión original (el pensador)

Estocolmo, 17 de Octubre de 2.008